
Aprender a pensar, pensar para aprender
En el Colegio Ágora entendemos la educación como un proceso de desarrollo de las capacidades y competencias de cada alumno, sean cuales sean. La diversidad nos enriquece: aquí todos tienen cabida, todos aportan y todos comparten descubrimientos, preguntas, vivencias e inquietudes. Somos un centro abierto al cambio, y la reflexión continua sobre nuestra propia práctica educativa forma parte de nuestra manera de enseñar y de aprender.
Cercanía y confianza
Cultivamos una relación cercana y respetuosa entre adultos y alumnado, basada en la aceptación, el respeto mutuo y la seguridad afectiva. Creemos que solo desde un entorno emocionalmente seguro los estudiantes pueden desplegar su máximo potencial y construir una imagen positiva y ajustada de sí mismos. Conocemos a cada alumno por su nombre y apellido; lo acompañamos y lo reconocemos como una persona única. Fomentamos un clima que facilita comunicar, expresar, comprender y participar con pensamiento crítico y creatividad.
Diversidad e inclusión
Desde el origen del colegio, la diversidad es un valor esencial en nuestro proyecto educativo. Todas las personas tienen cabida con independencia del sexo, la religión o las diferencias culturales. Cada alumno aporta una mirada, una experiencia y unas capacidades propias que enriquecen la vida escolar. Creemos en una educación inclusiva que fortalece la empatía, el respeto y la cooperación.
Comunidad educativa que participa
La educación es una tarea compartida. Por eso, toda la comunidad escolar —familias, docentes, personal no docente y alumnado— participa activamente en la vida del colegio. El alumnado es protagonista de su aprendizaje; las familias acompañan y forman parte del proyecto educativo; el profesorado trabaja en equipo y en coordinación con el departamento de orientación. Administración y secretaría sostienen la organización y el servicio a las familias. Entendemos el patio como un espacio de aprendizaje clave: el equipo que acompaña esos tiempos está coordinado con tutorías y orientación para cuidar la convivencia. Cocina, limpieza y mantenimiento son pilares del día a día del centro, y el equipo directivo coordina toda la estructura con una visión global del Ágora.
Pertenencia y vida de centro
Fomentamos el sentido de pertenencia a través de salidas largas, celebraciones conjuntas y proyectos entre etapas, creando vínculos que a menudo van más allá de lo escolar. La Corrala, como símbolo físico y emocional, es nuestro lugar de encuentro y celebración colectiva.
Acompañamiento y orientación
Cada alumno es único, y por eso ofrecemos un acompañamiento cercano y respetuoso con sus características, intereses y necesidades: acciones tutoriales ajustadas a cada grupo (Plan de acción tutorial), intervención del departamento de orientación y un trabajo constante desde el reconocimiento y la valoración de las diferencias individuales.
Educación ecosocial
Integramos un enfoque ecosocial que une educación ambiental y justicia social, formando estudiantes conscientes, comprometidos y activos: conciencia ambiental, comprensión de la interconexión social-económica-ecológica, participación comunitaria, ética y valores, y desarrollo de habilidades como pensamiento crítico, creatividad y colaboración, en alineación con los ODS de la ONU.
Nuestro proyecto educativo
En Ágora, aprender a pensar y pensar para aprender es la base de todo el proceso. Promovemos una educación activa y significativa, sostenida en la reflexión y orientada al análisis y a la crítica constructiva. Apostamos por una mirada integral: lo intelectual, lo afectivo y lo artístico se entrelazan. Damos valor a lenguajes expresivos como la música, la plástica y la dramatización como vías para ampliar y enriquecer la construcción del conocimiento. El aprendizaje es también construcción colectiva, y el claustro trabaja desde una cultura democrática, abierta al cambio y en formación continua, incorporando metodologías y tecnologías educativas con sentido.
Valores que nos definen
Respeto a uno mismo, a los demás, al entorno y al medio ambiente; pluralidad y diálogo para enriquecer ideas; trabajo en equipo como base del aprendizaje; participación activa de toda la comunidad educativa como principio fundamental.